¿Cuánto dinero puedo pedir al banco para mi hipoteca?

“¿Cuánto me dará el banco?” es casi siempre la primera pregunta de quién empieza a pensar en comprar una vivienda. Y, sin embargo, suele ser la peor formulada. La pregunta correcta no es cuánto pueden prestarte, sino cuánto deberías pedir para vivir tranquilo durante los próximos 20 o 30 años.
En el mercado hipotecario hay una regla que se repite desde hace décadas y que sigue plenamente vigente: la cuota mensual de la hipoteca no debería superar entre el 30% y el 35 % de los ingresos netos. Este porcentaje no lo inventó ningún banco. Surge de la experiencia y de miles de casos en los que una cuota demasiado alta termina asfixiando la economía familiar.
¿Cuánto dinero puedo pedir al banco para una hipoteca?
Destinar más de un tercio de tus ingresos a la hipoteca significa dejar poco margen para todo lo demás. Gastos cotidianos, subidas del coste de la vida, vacaciones, hijos, cambios laborales o simples imprevistos. Basta con que uno de estos factores cambie para que una hipoteca “justa” se convierta en un problema.
Pongamos un ejemplo habitual. Una pareja con ingresos netos de 4.000 euros al mes puede asumir, según este criterio, una cuota razonable de entre 1.200 y 1.400 euros. A simple vista puede parecer una cifra cómoda, pero todo depende del contexto. No es lo mismo una pareja sin deudas ni hijos que otra con un préstamo personal, gastos elevados o planes de ampliar la familia en pocos años.
Cuánto dinero me presta el banco: no todo depende del sueldo
Uno de los grandes errores al calcular cuánto dinero pedir es pensar que el banco solo mira la nómina. En realidad, el análisis es mucho más profundo. Las entidades evalúan la estabilidad laboral, el tipo de contrato, la antigüedad, el nivel de ahorro previo y el historial financiero. También pesan los gastos fijos mensuales, como alquileres anteriores, préstamos, pensiones o tarjetas de crédito.
Hay casos muy habituales que lo demuestran. Personas con buenos ingresos a las que el banco reduce el importe del préstamo porque apenas ahorran o tienen muchos gastos fijos. Y otros perfiles con sueldos más modestos que acceden a mejores condiciones gracias a una buena planificación financiera.
No todo es cuánto te prestan, sino en qué condiciones
Otra clave fundamental es entender que el importe máximo no siempre es la mejor opción. Aceptar una hipoteca al límite de tu capacidad puede significar pagar decenas de miles de euros más en intereses a lo largo del tiempo o quedarte sin margen de maniobra si tu situación cambia.
El plazo, el tipo de interés, la posibilidad de amortizar anticipadamente o la flexibilidad ante imprevistos son factores tan importantes como la cantidad total del préstamo. Elegir bien puede marcar la diferencia entre una hipoteca que te acompaña y una que te condiciona.
En Wypo analizamos tu caso con una visión realista
En Wypo no partimos de fórmulas genéricas ni de simulaciones rápidas. Analizamos gratis tu situación real, teniendo en cuenta tu estilo de vida, tus planes a futuro y tu capacidad de ahorro. Un experto hipotecario estudia tu perfil, te explica con claridad cuánto puedes pedir al banco y, sobre todo, cuánto te conviene pedir.
El acompañamiento no se queda en el cálculo inicial. Desde el primer paso hasta la firma, contarás con un profesional que te ayudará a entender cada decisión y a elegir la hipoteca que mejor encaja contigo.
Porque una mala elección hipotecaria no se nota el primer mes. Se nota con los años, cuando descubres que podrías haber pagado menos, vivido con más margen o elegido una opción más flexible. (si te encuentras en este punto pídenos que mejoremos tu hipoteca, veremos las opciones concretas de tu caso).
Si estás pensando en comprar vivienda y quieres saber cuánto dinero puedes pedir al banco con seguridad, entra en el simulador de wypo y deja que uno de nuestros expertos te ayude a tomar una de las decisiones financieras más importantes de tu vida.
